alejandra_rivero_raffo

¿Por qué cultura, comunicación y clima laboral?

cultura organizacional

¿Por qué “Cultura, comunicación y clima laboral”? ¿Cuál es la relación que existe entre estos tres conceptos? ¿Será importante gestionar estos activos intangibles en la empresa?

Cuando me invitaron a ser columnista en este espacio, pensé: “¿y ahora qué nombre le pongo a mi blog?”. Finalmente, llegué a la conclusión que, si voy a hablar de algo, será mejor que sea de lo que realmente sé; y son precisamente estos los temas donde mejor me desenvuelvo. Así que no le di más vueltas al asunto y quedó tal cual.

Siempre que hablamos de cultura organizacional, nos referimos a la manera de SER y HACER de una empresa, lo que vendría a ser su sello de distinción. La cultura de una organización se “respira” desde que uno ingresa a la empresa. No está escrita en ningún lado, solo se siente y se vive en el día a día a través de comportamientos y tradiciones que son compartidas por todos los miembros de una organización. Esta manera de ser y de hacer las cosas la define el fundador y él, junto a los líderes de la empresa, deben ser los principales “guardianes” de que la esencia de su cultura se mantenga en el tiempo.

Una fuerte cultura organizacional, con líderes inspiradores y colaboradores comprometidos, es lo que “salva” a las empresas en momentos de crisis. Es por eso que resulta importante gestionar la cultura y hacer que se vivan sus principales atributos internamente.

Ahora, el vehículo de transmisión de la cultura vendría a ser la comunicación interna de la organización. Si la comunicación en la empresa es oportuna, clara, directa, transparente y horizontal, si existen espacios de 2 vías para “escuchar” a los colaboradores y los mandos medios tienen habilidades de gestión de personas… claramente estamos hablando de una cultura organizacional poderosa.

No por nada las empresas con mejor clima laboral tienen en común dos factores fundamentales: líderes que inspiran con el ejemplo y una buena gestión de su comunicación interna.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *